En este momento estás viendo Andrea Martínez: CMO en Venezuela de Zona Rasta

Andrea Martínez: CMO en Venezuela de Zona Rasta

  • Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:Actividades

Andrea Martínez es la creadora del programa social “Surfea y Vive”, de la empresa venezolana Zona Rasta, destinado a niños surfistas de bajos recursos para reducir el riesgo social y acompañar su crecimiento como atletas integrales: les brindan alimentación, educación complementaria y entrenamiento en táctica y técnica. Ha conseguido el apoyo de empresas y entes de otros países para lograrlo y es la primera iniciativa de este tipo en Venezuela.

¿Hippie o institucional?: ambas

Andrea es un ser que tiene una combinación bastante particular: lo hippie del surfing y lo cuadrado de la industria farmacéutica. Martínez fue una de las líderes de la primera estrategia de marketing de Pzifer Venezuela, participó representando al país en el tour APB de la modalidad de surf llamada bodyboard, además ella y su esposo David Goliot, CEO de Zona Rasta, viven felizmente con sus dos hijos que adoptaron en el país.

Esta mujer es una de esas que parece salir de un comercial sobre el empoderamiento femenino y cómo se puede realmente lograr todo en la vida si se hace realmente con el corazón. La razón por la cual Andrea vive para Zona Rasta y Surfea y Vive no es solo influenciada por el amor de su vida desde los 17 años, David Goliot, si no que va más allá y toca con su fibra del amor al mar y a la movida que vive desde tan joven.

Andrea logró graduarse en la Universidad Metropolitana como Técnico Superior en Publicidad y Mercadeo con una rutina bastante inusual, era pasante en Pfzier y estaba entregada de alma entera al surf durante toda su carrera. Ella estudiaba de lunes a jueves y trabajaba de lunes a viernes, y al finalizar la semana bajaba a la casa de “Ana María” en La Guaira, un personaje bastante conocido por su gran corazón, ella logró vincular a la generación de ese momento en su hogar y a través de ella se fomenta un ambiente de surf y disfrute. 

“Intente manejarme en perfecto equilibrio entre esas dos cosas: el surf y el trabajo, todos los viernes me iba a la guaira a casa de Ana María, una gran amiga que considero como de mi familia y todos los fines, durante muchos años, me recibió para poder dedicarme a surfear, conocí el surfing desde otra perspectiva diferente: surfing de competencia, surfing de amigos, de familia…”.

Venezuela: un reto

Andrea admite que emprender en Venezuela no es fácil, Zona Rasta es una compañía categorizada como “Empresa B”, es decir, realiza proyectos sociales y al mismo tiempo es sustentable. Su historia con esta comenzó en Cuyagua cuando tenía 17 años, conoció a David en una fiesta en las costas de Aragua durante un evento realizado por él y desde entonces están juntos. 

David Goliot creó esta compañía y fue la primera en generar movimientos que incitaron a la creación de la Federación de Skate de Venezuela y pistas de patinaje. Él fue el creador de muchos circuitos alrededor de toda Venezuela y digamos que esto fue suficiente para enamorar a esta mujer. Y es que hay conocer a David para tratar de entender a Andrea y viceversa.

Andrea siempre creció con él y desde la distancia colaboró con todos los eventos de la empresa que un día lideraría. Ahora Andrea tiene 36 años, tiene dos hijos adoptados y está emprendiendo en Venezuela aunque la transición de ello fue bastante difícil. Su amor por el marketing siempre estuvo con ella luego de graduarse, licenciatura en publicidad, realizó un postgrado en marketing, un marketing digital, un diplomado en redes sociales y otro en gestión de marketing pero nunca pensó que pasaría a liderar Zona Rasta.

El deporte: una pasión desde siempre

Tuvo la oportunidad durante 13 años de forjar una carrera profesional y al mismo tiempo una deportiva, asistió a paradas del Tour Mundial de Bodyboard y Andrea fue un caso poco visto para la época. “En ese momento los atletas que nos representaban se dedicaban netamente al surfing, recorrer los circuitos nacionales e ir a todas las paradas mientras que yo, estaba dividida con mi trabajo que era de siete días a la semana. Supongo que tuve esa pasión por el deporte… Digamos que ummm, ese fue el equilibrio que logre: participar en algunas paradas del tour con permisos especiales de trabajo, vivir esa experiencia brutal de representar a Venezuela fuera compitiendo fuera y al mismo tiempo volver y conectarme con lo que sería mi desarrollo profesional”.

Andrea renunció e inició el proceso que llevo a la creación de Surfea y Vive: “decidí renunciar a Pfzer y entonces pasaron dos cosas gigantescas en mi vida porque para ese momento mi trabajo era pzfizer y mi estilo de vida era Zona Rasta entonces al finalizar mi proceso en la empresa farmaceútica tuve que pensar cómo convertimos nuestro estilo de vida en algo más grande. Agarré todas mis experiencias corporativas y las puse en una mochila para lanzarme a algo propio. Convencida de que si le dedique tantos años a algo que no era propio y lo hice bien, si es mio y me apasiona, lo iba a hacer mucho mejor”.

Ese período de transición fue complicado, ya estaba casada con David y emprender no es fácil y en Venezuela mucho menos: “Fue un descubrimiento de procesos y de cambios que tuvieron bastantes etapas sobretodo la de acostumbrarse: es diferente al trabajo común ¿sabes? sales de una estructura jerárquica a una en la que todo lo haces tú, y todo está bien o mal y nadie te dirá nada lo contrario”. Esta falta del ABC llevó a Andrea a adentrarse en el mundo del emprendimiento, construyó su marca personal orientada al mercadeo y comenzó a asesorar marcas: marcas pequeñas y de emprendimiento.

Primer contacto con el mundo del emprendimiento internacional

Su debut logró que conectara con YLA: Youth Leadership América (YLA) , aplicó para una beca en USA y ganó: «me conecté mucho con el mundo y sirvió de plataforma para tratar de robustecer la propuesta de valor de Zona Rasta, nos ganamos una beca con YLA como emprendedores líderes de Latinoamérica y participé durante un mes y medio en un proceso de formación para generar propuestas de valor y me fui con mi proyecto debajo de brazo y cuando volví no lo pensé más y creamos Surfea y Vive”.

Andrea volvió y sacó de su “mochila” su trayectoria empresarial y cuadrada con la flexibilidad del emprendimiento y el surf y el skate que representaba Zona Rasta con dos niños, un esposo y un sueño gigante que hoy en día impresiona a la comunidad surfista venezolana por su innovación y propuesta de reducción del riesgo social, es un proyecto de formación de atletas integrales de bajos recursos que busca salvar vidas y alumbrar futuros en caminos algo oscuros. El corazón y la dedicación de Andrea la hacen una mujer excepcional, combinó lo mejor de sus dos mundos y sigue surfeando y patinando dedicada a lograr las cosas a través de su pasión y con el corazón.